Se sostiene universalmente que la educación es la llave del desarrollo humano; la sociedad peruana tiene en ella uno de sus principales baluartes de su superación; sin embargo, la existencia de diversos problemas sociales, económicos, políticos y culturales impiden la emergencia de la misma. Este esfuerzo está ligado a la superación de la pobreza, la violencia, la corrupción y la instauración plena del estado de derecho. Uno de los objetivos de la educación es formar ciudadanos creativos y con firmes convicciones democráticas, y con capacidad de resolver los problemas de la vida cotidiana dentro de un mundo cada vez más competitivo y globalizado.
En cuanto al rendimiento escolar, los estudiantes peruanos aún tienen grandes dificultades para leer, no pueden reconocer el tema central de los textos y no están en capacidad de relacionar el contenido con los hechos de su vida cotidiana. En el área de matemáticas, los problemas son aún más evidentes. En ambos temas, los problemas son sensibles también para nuestros docentes, especialmente de las áreas menos atendidas de nuestro país.
Hoy más que nunca los peruanos necesitamos despegar hacia una educación de real calidad. En este sentido, la educación debe jugar un papel preponderante para la orientación de la sociedad hacia un desarrollo humano sostenible basado en la calidad, con el apoyo del mundo de la informática y las decisiones consensuadas de todas y todos los peruanos que aman este país, rico en su patrimonio cultural y natural.
Nuestra universidad preocupada por dar respuestas a las exigencias y necesidades que hoy por hoy demanda la sociedad peruana en materia educativa, plantea el EDUCV -2008, en el nivel nacional e internacional, así como, escalonadamente a través de 11 regiones, las cuales son: Ica, Cusco, Arequipa, Apurímac, Ayacucho, Huánuco, Huancavelica, Junín, Cerro de Pasco, Pucallpa, Tacna y Lima. Las provincias, tradicionalmente han sido postergadas del protagonismo de la concretización de su propia historia. Ellas necesitan el espacio y la oportunidad de tener la voz de sus expectativas e inquietudes. |